domingo, 24 de agosto de 2014

Sostenimiento Justo. Números 18-19.

En cualquier ciudad del mundo lo que más se defiende es el derecho laboral. Es decir todo mundo está de acuerdo en que los empleados deben recibir un salario justo y sobre todo digno. El pagar un buen salario más que una obligación es una estrategia para un excelente rendimiento en la empresa. Un empleado satisfecho desarrolla muchas cosas buenas. Se siente feliz, rinde en su trabajo, es fiel, cuida la empresa ya que es la fuente de su provisión.
En la vida secular para el hombre el tema de la remuneración es muy importante tanto que hace protestas para reclamar sus derechos.
El problema es cuando se trata de lo espiritual al hombre se le olvida que los pastores también comen y que también desempeñan un trabajo que supera las ocho horas laborables por lo tanto también es digno de su salario.
Para Dios también es muy importante el sostenimiento de sus servidores, Dios es un Dios de justicia. 1 Timoteo 5: 18 “Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.
Los levitas tenían unas funciones que cumplir tenían que cuidar, proteger y ministrar. Números 18: 6 - 7 “Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión. 
18:7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de vuestro sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.” además los sacerdotes tenían que mantener pura la congregación y al pueblo. 19. 3-4 “y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera del campamento, y la hará degollar en su presencia.  19:4 Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo, y rociará hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión con la sangre de ella siete veces;
Por esta razón es Dios quien los sostenía a través del pueblo. Las primicias serian del sacerdote. 18: 13 “Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traerán a Jehová, serán tuyas; todo limpio en tu casa comerá de ellas” al igual que los diezmos. 18: 21 “Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.
Un padre de familia recibe un salario por su trabajo es por esta razón que él puede hacer con ese dinero lo que quiera. Si se lo come no se lo está robando pero si le está dando un mal uso. Pero si es responsable utilizara el dinero para sostener y mejorar su casa y hogar.
Un pastor o sacerdote no puede robarse los diezmos porque son de él, pero si le puede dar un mal uso. Como un buen padre debe preocuparse por cada día mejorar las condiciones de la congregación y sobre todo invertir el dinero en muy buenos sistemas de enseñanza del evangelio.
Si trabajar para una empresa de prestigio es honroso, el trabajar para Cristo es digno de doble honra. 1 Timoteo 5: 17 “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
El vivir del evangelio es una orden de Dios. 1 Corintios 9: 14 “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.
Pablo recibía un salario. 2 Corintios 11: 7-9 ¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que  vosotros fueseis enaltecidos, por cuanto os he predicado el evangelio de Dios de balde?  11:8 He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros.  11:9 Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de  Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso.
Había sacerdotes que como en toda profesión abusaban de su condición. Hoy en día hay pastores que no les basta con el salario que Dios les da quieren mucho más por cada servicio que prestan. Sanación, liberación o en lo católico por cada confesión, bautismo o cualquier otro servicio que ofrecen.
Para evitar este abuso Mateo explica que los dones que tenemos son dados de manera gratuita y no podemos cobrar por ellos. Mateo 10: 8 “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” esto sucede en cualquier profesión. A los agentes de tránsito y a los policías les pagan un salario no tienen por qué cobrar cuando prestan un servicio a la comunidad. Pero hay algunos que lo hacen
Los dones que Dios nos ha dado valen mucho más que la plata. Hechos 3: 6 “Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
Dios es un Dios justo si tú tienes una empresa paga lo justo a tus empleados, si eres empleado trabaja con diligencia para que seas digno del salario. Si eres pastor trabaja duro para que puedas ser digno de tu salario y si tú eres parte de una congregación no seas tacaño para reconocer la labor de tu pastor Esto no es agradable ante los ojos de Dios.