domingo, 5 de octubre de 2014

Como vivir bien. Números 28-29.

Nosotros muy a menudo confundimos el que nos vaya bien con el vivir bien. Que nos vaya bien es alcanzar esa meta que anhelábamos pero ese triunfo es momentáneo ya que en seguida nos damos cuenta que algo todavía nos falta y pronto nos olvidamos de ese triunfo para seguir sufriendo por alcanzar algo nuevo.
El vivir bien tiene que ver con disfrutar lo que tenemos mientras luchamos por conseguir algo mejor. Filipenses 4: 12 “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad
 El deseo de Dios como el deseo de todo buen padre es que nos vaya bien y para lograrlo lo único que tenemos que hacer es obedecer.  Deuteronomio 4: 40 “Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre.
Los mandamientos de Dios no solo tienen que ver con ser bueno para irse al cielo. Dios quiere que prospere nuestra alma pero que también nos vaya bien aquí en la tierra. 3 juan 2 “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
Tres cosas importantes para Vivir bien.
1. Ser Obedientes a Dios ya lo miramos en Deuteronomio 4: 40. Pero también es necesario ser obedientes a los hombres en especial a los padres. Efesios 6: 2-3 “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;  6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
2. Hacer las Cosas a tiempo. 28:1-2 “Habló Jehová a Moisés, diciendo: 28:2 Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis,   ofreciéndomelo a su tiempo” ofrendar es ofrecer. Ofrecer a Dios u ofrecer a cualquier persona.
2.1. No Posponer las cosas. Proverbio 3: 28 “No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve,  Y mañana te daré,  Cuando tienes contigo qué darle.” un daño grande e irremediable  comienza con algo pequeño. Si hoy tienes que resolver algo no le des más largas al asunto es mejor que lo hagas de una vez antes de que sea muy tarde.
2.2. Teniendo un Propósito. 1 Corintios 9: 26 “Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire,” el que no sabe para dónde va está perdido.
2.3. Teniendo un Plan. De nada sirve tener un propósito si no se sabe cómo conseguirlo. Lucas 14: 28-30 “Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?  14:29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,  14:30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.
2.4. Esforzándonos. Josué 1: 6 “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.” esforzarse es dar más de lo que uno cree poder.
3. Cumplir nuestros compromisos con Dios y con los demás. 30: 1-2 “Habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.  30:2 Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca” una persona incumplida por lo general siempre le va mal.
3.1. No ser de doble ánimo. Santiago 1: 8 “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” una persona inestable tiene desequilibrio emocional no sabe que es lo que quiere.
3.2. Ser de una sola palabra. Mateo 5: 37 “Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.” las personas inconstantes son personas no confiables en un minuto puede decir si pero al rato ya puede cambiar de parecer.
3.3. Ser Puntuales. Eclesiastés 3: 1 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” el colmo del que no es puntual es que no le gusta que le incumplan.
Dios quiere que tú y yo vivamos bien él lo ha dispuesto todo para que así sea pero la forma como quieres vivir es tu decisión. Tú decides si quieres vivir bien o quieres vivir mal.