sábado, 17 de enero de 2015

Cuidando lo Mío. Deuteronomio 12-13.

El pueblo de Israel estaba a punto de obtener lo que más anhelaba y sobre todo por lo cual lucho tanto. Cuarenta años de sufrimiento estaban a punto de quedar atrás. La preocupación de Jehová Dios era que tanto esfuerzo no sirviera para nada una vez logrando lo que querían.
¿Que estas apunto de conseguir o que ya conseguiste después de tanto esfuerzo y de tanto esperar?
Las cosas que hemos conseguido o que estamos a punto de conseguir puede ser a tu pareja, tu profesión, tu empresa etc.
No importa que es lo que estas apunto de conseguir lo importante es que ahora puedes decir que es tuyo o que va a ser tuyo. En esta ocasión hablaremos de la pareja como ese algo que es mío.
El ser mío no debe ser motivo de posesión el sentirlo como mío debe ser con el ánimo de cuidar. Lo que es de uno lo cuida.
La tierra prometida por Jehová estaba a punto de ser de los israelitas. Y era necesario que aprendieran a cuidar eso que iban a obtener.
Como cuidar lo que es nuestro.
1. Destruir las cosas que nos atan a otras relaciones del pasado. V 2 “Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso” esos lugares eran sitios en los cuales adoraban a otros dioses. En lo espiritual que cosas conservas que dañan tu relación con Dios. En la relación de pareja lo mismo que cosas conservas que sabes puede dañar tu relación.
2. Evitar prácticas y amistades que dañan tu relación de pareja. V 3 “Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y sus imágenes de Asera consumiréis con fuego; y destruiréis las esculturas de sus dioses, y raeréis su nombre de aquel lugar” la idolatría nos aleja de Dios. Las practicas que tenías con tus amigos cuando eras soltero (a) pueden dañar tu relación con tu pareja.
3. Disfruta con tu familia lo que haces. V 7 “y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido.” la mejor manera de mantener nuestra familia unida es cuando disfrutamos con ellos nuestros éxitos y no solamente nuestros fracasos.
4. Mantén tu vida en orden. V 8 “No haréis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece,” una vida espiritual sana es cuando nos mantenemos sometidos a Jesucristo. Una familia es sana cuando tiene la capacidad de someterse los unos a los otros. Efesios 5: 21 “Someteos unos a otros en el temor de Dios.” Ahora ya no puedes salir o entrar a la casa cuando tú quieras sin informar de lo que vas hacer.
5. Ser cuidadosos con quien nos relacionamos. V 13 “Cuídate de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que vieres;” no todos los que dicen ser grupos cristianos adoran honestamente a Dios. Filipenses 1: 15 “Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.” no todos los que dicen ser nuestros amigos quieren el beneficio para nuestro hogar.
6. Hacer las cosas bien. V 28 “Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios, te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre.” debemos saber que es lo bueno que tenemos que hacer para que el hogar fusione bien. ¿Qué cosas estamos haciendo mal que es necesario que corrijamos?
7. No te dejes influenciar por personas que quieren dañar tu relación con Dios y con tu familia. 13: 6-8 “Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis,  13:7 de los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella;  13:8 no consentirás con él, ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás,
No se trata solo de luchar por conseguir algo lo más importante es luchar por mantener o conservar eso que has conseguido. Mantenerse en un lugar de éxito es mucho más difícil que llegar a él.