sábado, 4 de julio de 2015

Una Vida en Bendición. Josué 20-22.

El pueblo de Israel ya estaba en la tierra prometida por fin habían alcanzado el sueño que tanto anhelaban pero la verdad es que eso no era suficiente el conseguir un propósito no significa que tengamos una vida de bendición. Muchos lo que más anhelaban era un buen empleo, mucho dinero ahora ya lo han conseguido y no tienen una vida de bendición.
Un milagro puede alegrarnos la vida por un momento pero no necesariamente transforma nuestra vida en una vida de bendición. Los seres humanos constantemente estamos necesitando algo.
Jehová quería darles la tierra prometida pero también quería enseñarles cómo podrían mantener la bendición por siempre.
Como tener una vida en Bendición.
1. Siendo Justos. 20: 1 -3 “Habló Jehová a Josué, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Señalaos las ciudades de refugio, de las cuales yo os hablé por medio de Moisés, para que se acoja allí el homicida que matare a alguno por accidente y no a sabiendas; y os servirán de refugio contra el vengador de la sangre.” cuando uno trata a todos por igual sin ningún tipo de preferencias con relación a los demás podemos vivir en bendición.
2. Escuchando razones. V 4 “Y el que se acogiere a alguna de aquellas ciudades, se presentará a la puerta de la ciudad, y expondrá sus razones en oídos de los ancianos de aquella ciudad; y ellos le recibirán consigo dentro de la ciudad, y le darán lugar para que habite con ellos.” el problema de muchos de nosotros es que juzgamos antes de escuchar. Nos amargamos sin necesidad.
3. Debemos ver la Intención con que se hacen las cosas. V 5 “Si el vengador de la sangre le siguiere, no entregarán en su mano al homicida, por cuanto hirió a su prójimo por accidente, y no tuvo con él ninguna enemistad antes.” hay personas que hacen cosas malas sin mala intención y hay quienes hacen cosas buenas pero con mala intención.
4. Gratificando el Trabajo y el esfuerzo de los demás. 21: 1-3 “Los jefes de los padres de los levitas vinieron al sacerdote Eleazar, a Josué hijo de Nun y a los cabezas de los padres de las tribus de los hijos de Israel, y les hablaron en Silo en la tierra de Canaán, diciendo: Jehová mandó por medio de Moisés que nos fuesen dadas ciudades donde habitar, con sus ejidos para nuestros ganados. Entonces los hijos de Israel dieron de su propia herencia a los levitas, conforme al mandato de Jehová, estas ciudades con sus ejidos.
5. Sometiéndonos a la gobernación de Dios. 22: 5 “Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma.
6. Aprendiendo a Compartir. 22: 8 “Y les habló diciendo: Volved a vuestras tiendas con grandes riquezas, con mucho ganado, con plata, con oro, y bronce, y muchos vestidos; compartid con vuestros hermanos el botín de vuestros enemigos.” el egoísmo hace que no se viva bien. Cuando cada quien se interesa solo por lo suyo no hay unidad.
7. No extralimitándonos en nuestras funciones. 22: 26-27 “Por esto dijimos: Edifiquemos ahora un altar, no para holocausto ni para sacrificio, sino para que sea un testimonio entre nosotros y vosotros, y entre los que vendrán después de nosotros, de que podemos hacer el servicio de Jehová delante de él con nuestros holocaustos, con nuestros sacrificios y con nuestras ofrendas de paz; y no digan mañana vuestros hijos a los nuestros: Vosotros no tenéis parte en Jehová.” hay muchas personas a quienes no se les puede dar confianza por que abusan.
Los padres podemos ser amigos de nuestros hijos pero sin perder nuestro rol de padres. Muchos padres por el afán de agradar a sus hijos pierden el respeto y la autoridad, convirtiéndose en alcahuetes.
El único que puede darnos una vida de Bendición es Jesucristo.
1. Jehová nos da reposo. 21: 44 “Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos.
2. Jehová cumple en nosotros todas sus promesas. V 45 “No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.

Solo Jesucristo puede rescatarnos de esa vana forma de vida para darnos una nueva vida. Una vida de bendición. Solo cree en Jesucristo sométete a él y todo lo que hagas te saldrá bien.