domingo, 25 de octubre de 2015

El Mal de la Amargura. Rut 1.



Cada vez encontramos una sociedad más conflictiva, hogares destruidos y otros a punto de destruirse.
Cada vez parece que las personas respiran hiel todo el mundo está a la defensiva, cada día es más fácil hacer una tormenta en un vaso con agua.
La intolerancia se ha apoderado del corazón de las personas nadie soporta a nadie por todo nos enojamos y gritamos.
Este mal se llama el mal de la amargura. La amargura es el cáncer del alma la corroe y la mata.

Noemí pertenecía a una familia muy feliz de hecho su nombre significa: Mi dulzura o mi hermosura. Lo tenía todo para ser feliz. Un esposo, dos hijos y vivía en Belén que significa casa de pan.
Pero un día todo cambio para Noemí  su dulzura se tornó en amargura…. Ahora se llamaría Mara. V 19-20 “Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí? Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.
Que es la amargura: es un sentimiento de enojo, de resentimiento y de falta de perdón que empieza como una pequeña raíz pero invade todo el ser. Hebreos 12: 15 “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;
Que hace que una persona se convierta en alguien amargado.
1. Dejarse doblegar por las circunstancias adversas.

Cuando permitimos que otros nos hieran V 1 a “Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra” Jehová nos manda a ser Esforzados y valientes. Jehová no nos promete una vida sin dificultades él nos promete estar con nosotros en cada uno de esos problemas. Isaías 43: 2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán; cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama te abrasará

2. Huir y no confiar en Jesucristo. V 1 b “. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.” El huir agrava los problemas. Hay muchas formas de huir: cuando ignoro el problema, cuando enmudezco. Etc.
3. No asimilar las consecuencias de nuestros actos. V 3-5 “Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos, los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años. Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido
4. Echarle la culpa a los demás en especial a Dios. V 21 “Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?” una persona amargada siempre tiene una excusa para su mal comportamiento.
5. La Inconformidad. Hebreos 13: 5 “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
Consecuencias de  la amargura.
1. Daña el corazón. Salmos 73: 21 “Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas.” El corazón maneja las emociones. Cuando se dañan las emociones se enferma el cuerpo. Gastritis, jaquecas, artritis. Etc.
2. Herimos con nuestras palabras. Romanos 3: 14 “Su boca está llena de maldición y de amargura.
Como nos curamos de la amargura.
1. Tomando la decisión de erradicarla. Arrancarla de raíz como toda  mala hierba. Efesios 4: 31 “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
2. Entendiendo que cada vez los tiempos serán más difíciles. 2 Timoteo 3: 1 “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
3. Dejando que el espíritu santo inunde nuestro ser. Gálatas 5: 22-23 “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Jesucristo quiere que tengamos una vida tranquila o reposada esto no quiere decir que no tendremos problemas. Una vida reposada con Cristo significa que aun en medio de los problemas podremos vivir en paz y felicidad. No permitas que los problemas de cada día amarguen tu alma.