domingo, 16 de octubre de 2016

El arte de Gobernar Bien. 1 Reyes 4


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Gobernar es mucho más que mandar, gobernar es servir. Un gobernante no es más que un líder. Para Jesucristo un verdadero líder es el que tiene un firme deseo en su corazón de servir a los demás. Marcos 9: 35 “Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.” Jesús fue el primero en dar ejemplo de cómo gobernar bien. Mateo 20: 28 “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos
El primer sistema de gobierno que tenemos los seres humanos es nuestro hogar si gobernamos bien ahí lo haremos bien en cualquier parte. 1 Timoteo 3: 4 “que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad

Cuando hablamos de gobernar también estamos hablando de administrar, un gobernante no es más que un administrador. La definición técnica de administrador es: “administrador es alguien encargado de bienes ajenos con el fin de hacerlos producir”
Un buen gobernador es el responsable de la prosperidad y el crecimiento de las personas que están a su cargo.
El arte de gobernar no solo es propio de los que lideran de manera pública o empresarial. El arte de saber gobernar es algo útil para cualquier persona que tenga bajo su cargo la responsabilidad de personas que necesitan que los guie. Este perfectamente puede ser un Padre o madre de Familia inclusive un hermano a cualquier persona que esté en la posición de guiar a otros.
Como ser un Buen Gobernante.
1. Reconociendo que tenemos Falencias para Gobernar Bien. 3: 7 “Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir” reconocer nuestra falencias nos obliga a capacitarnos y buscar cómo mejorar. El que cree que ya todo lo sabe se estanca y no avanza.
2. Pidiendo a Dios Sabiduría. 3: 9 “Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?” solo Jesucristo nos puede enseñar a como ser buenos gobernantes y buenos padres o administradores de nuestro hogar. Jueces 13: 11-12 “Y se levantó Manoa, y siguió a su mujer; y vino al varón y le dijo: ¿Eres tú aquel varón que habló a la mujer? Y él dijo: Yo soy. Entonces Manoa dijo: Cuando tus palabras se cumplan, ¿cómo debe ser la manera de vivir del niño, y qué debemos hacer con él?
3. Tomando Medidas de Control. 4: 1-2 “Reinó, pues, el rey Salomón sobre todo Israel. Y estos fueron los jefes que tuvo: Azarías hijo del sacerdote Sadoc;” de nada sirve delegar funciones o expandir dominios si no se puede ejercer control.
Controlar no es dominar o mandar controlar es crear los mecanismos de ayuda para mejorar un trabajo.
4. Delegando Responsabilidades. 4: 7 “Tenía Salomón doce gobernadores sobre todo Israel, los cuales mantenían al rey y a su casa. Cada uno de ellos estaba obligado a abastecerlo por un mes en el año.” Cuando delegamos funciones tenemos mayor alcance y más rendimiento.
5. Amando el servir a los Demás. V 29 “Y Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar” el amor hace que no sintamos carga ni nos molestemos por lo que hacemos.
6. Haciendo las cosas como para Dios y no para los hombres. Colosenses 3: 23 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” esto nos permite hacer las cosas cada día mejor.
7. Esperando la Recompensa de Dios y no de los Hombres. Colosenses 3: 24 “sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” esto nos permite no sentirnos decepcionados al recibir mala paga de los hombres.
8. No haciendo las cosas para agradar a los demás. Parece contradictorio. Un buen dirigente o un buen padre no hace lo que a los demás les gusta hace lo que a los demás les conviene más. Gálatas 1: 10 “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Gobernar es mucho más que tan solo mandar. Gobernar es administrar cuidar y sobre todo gobernar es servir a los demás. Recuerda el único que nos puede convertir en muy buenos gobernantes de nuestro hogar o de cualquier otra organización es Jesucristo.