domingo, 16 de noviembre de 2014

Escalando al Éxito. Deuteronomio 2.

A los seres humanos de una o de otra forma nos gusta el protagonismo o el sentirnos importantes. Por lo tanto si se le pregunta a muchas personas si quieren subir a la montaña más alta probablemente digan que sí. Pero si le preguntamos que si está dispuesto a dejarlo todo para lograrlo. Que si está dispuesto a desafiar los fuertes vientos que soplan  a medida que va escalando y por lo tanto si está dispuesto a arriesgar su vida. Probablemente su respuesta sea ¡No! El pueblo de Israel estaba a punto de conseguir lo que por tanto tiempo había anhelado.
Como escalar al éxito, como lograr llegar a la cima de nuestros sueños.
1. No demorándonos. Hay muchas personas que lo quieren todo el problema es que son muy lentos para actuar. Todo lo posponen para otro día. V 1 “Luego volvimos y salimos al desierto, camino del Mar Rojo, como Jehová me había dicho; y rodeamos el monte de Seir por mucho tiempo.
2. No hacerlo demasiado rápido. Todo en la vida tiene un proceso. No dejes que el afán te cause ansiedades y la ansiedad desesperación.
3. Avanzando hacia la meta. No puedes quedarte parado  esperando a  que la meta llegue a ti. El adagio popular lo podríamos personalizar para nosotros: “si la montaña no viene a nosotros, nosotros vamos a la montaña” 2-3 “Y Jehová me habló, diciendo: 2:3 Bastante habéis rodeado este monte; volveos al norte.
4. No abuses de tu poder o de capacidad de acción. V 4-5 “Y manda al pueblo, diciendo: Pasando vosotros por el territorio de vuestros hermanos los hijos de Esaú, que habitan en Seir, ellos tendrán miedo de vosotros; mas vosotros guardaos mucho.  2:5 No os metáis con ellos, porque no os daré de su tierra ni aun lo que cubre la planta de un pie; porque yo he dado por heredad a Esaú el monte de Seir.” el creer que eres más que otros hará que te confíes y la confianza hará que no te exijas al máximo de tu capacidad. El no querer exigirnos hace que vivamos una vida mediocre y resignada.
5. No seas tacaño. En la vida no todo es gratis. V 6-7 “Compraréis de ellos por dinero los  alimentos, y comeréis; y también compraréis de ellos el agua, y beberéis;  2:7 pues Jehová tu Dios te ha  bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado.” la tacañería no solo se refleja en lo económico. Hay personas que les cuesta dar amor, abrazos, besos. Etc.
6. Evita las peleas innecesarias. V 9 “Y Jehová me dijo: No molestes a Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, porque no te daré posesión de su tierra; porque yo he dado a Ar por heredad a los hijos de Lot.” muchas veces es mejor callar, no siempre el que más grita es el que vence.
7. Espera el momento oportuno. V 24 “Levantaos, salid, y pasad el arroyo de Arnón; he aquí he entregado en tu mano a Sehón rey de Hesbón, amorreo, y a su tierra; comienza a tomar posesión de ella, y entra en guerra con él.” no te dejes dominar por la ansiedad.
8. Espera el tiempo de Dios. Dios sabe cuándo, con qué y con quien haremos las cosas. V 25 “Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, los cuales oirán tu fama, y temblarán y se angustiarán delante de ti.
9. Deja que Dios haga lo que tiene que hacer. No lo cuestiones. V 30 “Mas Sehón rey de Hesbón no quiso que pasásemos por el territorio suyo; porque Jehová tu Dios había endurecido su espíritu, y obstinado su corazón para entregarlo en tu mano, como hasta hoy.
10. Dios hace lo que a él le corresponde tú tienes que hacer lo tuyo. V 31 “Y me dijo Jehová: He aquí yo he comenzado a entregar delante de ti a Sehón y a su tierra; comienza a tomar posesión de ella para que la heredes
11. Deja que Dios se encargue de tus enemigos. 32-33 “Y nos salió Sehón al encuentro, él y todo su pueblo, para pelear en Jahaza.  2:33 Mas Jehová nuestro Dios lo entregó delante de nosotros; y lo  derrotamos a él y a sus hijos, y a todo su pueblo.
12. Avanza hasta donde Dios te lo Permite. V 37 “Solamente a la tierra de los hijos de Amón no llegamos; ni a todo lo que está a la orilla del arroyo de Jaboc ni a las ciudades del monte, ni a lugar alguno que Jehová nuestro Dios había prohibido.” no dejes que la ambición dañe tu corazón.

El éxito no se lo consigue si eres demasiado lento ni tampoco si tienes mucho afán por lograrlo. Las cosas importantes en la vida solo se las consigue a través de procesos deja que Jesucristo se encargue de llevarte la ansiedad solo te causara desesperación y te hará equivocar.