domingo, 20 de diciembre de 2015

Con Dios no hay Casualidad. 1 Samuel 8-10





Que el pueblo de Israel pidiera un rey para Samuel era sorprendente. V 4- 6 “Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel, y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones. Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.” para Jehová no era una sorpresa eso era algo que él ya lo sabía desde hace mucho tiempo atrás. Deuteronomio 17: 14 “Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores;
Jehová no es un Dios de casualidades él es un Dios de propósitos todo lo que sucede está bajo su control.
No importa cuán desagradable sea lo que te está pasando Dios lo permite para algo bueno en tu vida.

Saúl tampoco sabía que él era el elegido para ser rey. No tenía ni la menor idea. Dios tiene cosas maravillosas para ti y para mí y al igual que Saúl no tenemos ni la menor idea.
Como nos llama Jehová.
1. Utiliza alguno de nuestros problemas. 9: 3 “Y se habían perdido las asnas de Cis, padre de Saúl; por lo que dijo Cis a Saúl su hijo: Toma ahora contigo alguno de los criados, y levántate, y ve a buscar las asnas.” las asnas eran el medio de trabajo por lo tanto podríamos decir que estaban pasando por un posible problema económico.
2. Permite momentos de desesperación. 9: 4 “Y él pasó el monte de Efraín, y de allí a la tierra de Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Después pasaron por la tierra de Benjamín, y no las encontraron” por más que buscaban las asnas no las encontraban. Imagínate como se estaría sintiendo Saúl. Cuantas veces pasamos por situaciones similares por más que buscamos solución a nuestro problema no la encontramos.
Muchas veces sentimos que nuestros problemas en lugar de mermar se aumentan. V 5 “Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Saúl dijo a su criado que tenía consigo: Ven, volvámonos; porque quizá mi padre, abandonada la preocupación por las asnas, estará acongojado por nosotros.
Algunas cosas que debemos tener en cuenta.
1. Lo que nos sucede es un medio para Jehová hacer su voluntad. V 6 “Él le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un varón de Dios, que es hombre insigne; todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos, pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino.
2. Dios ya lo tiene todo preparado. V 15-16 “Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado al oído de Samuel, diciendo: Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta mí.
3. Lo que nos pasa tan solo es un pretexto para Dios actuar. V 19-20 “Y Samuel respondió a Saúl, diciendo: Yo soy el vidente; sube delante de mí al lugar alto, y come hoy conmigo, y por la mañana te despacharé, y te descubriré todo lo que está en tu corazón. Y de las asnas que se te perdieron hace ya tres días, pierde cuidado de ellas, porque se han hallado. Mas ¿para quién es todo lo que hay de codiciable en Israel, sino para ti y para toda la casa de tu padre?
4. No nos podemos escapar o esconder del propósito de Dios. 10: 21-22 “E hizo llegar la tribu de Benjamín por sus familias, y fue tomada la familia de Matri; y de ella fue tomado Saúl hijo de Cis. Y le buscaron, pero no fue hallado. Preguntaron, pues, otra vez a Jehová si aún no había venido allí aquel varón. Y respondió Jehová: He aquí que él está escondido entre el bagaje.
5. No a todos les caerás bien. 10: 27 “Pero algunos perversos dijeron: ¿Cómo nos ha de salvar éste? Y le tuvieron en poco, y no le trajeron presente; mas él disimuló.
No tengas miedo ni te enojes de lo que te está pasando busca entender el propósito que Dios tiene para ti y esto te ayudara a soportar lo que estás viviendo sin desesperarte ni renunciar a tus sueños.